domingo, 25 de octubre de 2015
Sin agua el huerto, se queda muerto
Los huertos urbanos comunitarios vamos a tener que pagar el agua de riego eficiente que consumamos. Y eso a pesar de que en las negociaciones que precedieron a la cesión de los espacios el Ayuntamiento se comprometió a que el agua correría de su cuenta y no de los ciudadadanos. Ha pasado casi un año desde que se abrió la cesión de los huertos y seguimos sin solución al tema del agua.
Por justicia no deben los huertos correr con este gasto, ya que nuestros huertos son una parte más de las zonas verdes madrileñas; son proyectos abiertos y de participación gratuita para quien quiera; el agua de las zonas verdes ya la pagamos con nuestros impuestos (por lo que pagaremos dos veces por un mismo servicio). Además los colectivos que gestionamos los huertos somos asociaciones sin medios, sin recursos, que con demasiado esfuerzo vamos a tener que hacer encaje de bolillos para conseguir pagar ese agua.
lunes, 19 de octubre de 2015
Avanzadilla cornisera en Asturias
Hola, soy Nacho,
Aprovecho que la ama-Nuria, con los tapones en los oídos, está guasapeando con el amo-Pablo para contaros el esperpéntico viaje que realizamos hace unos días a Asturias con una cuadrilla de amos-corniseros. Y es que están casi todos para que los encierren.
Resulta que se chupan 5 horas de carretera para ir a una finca en el pueblito de Miyares para trabajar de gratis. Bueno, de gratis no. A cambio de comida y alojamiento. Locos de atar, ya os digo. Pero lo peor de todo es que les ves trabajar como mulas y disfrutan. Vamos, que como oí decir a las lengunas más viperinas de mis amos-corniseros, curró hasta María. Y lo que dijo otro, más malo que un demonio, fue que por una vez Talma se puso los guantes para trabajar y no para hablar. Lo que escucháis. Algo insólito.
El caso es que Victoria y Alfonso, dos urbanitas muy majos, decidieron buscar una caseta de humano donde vivir y encontraron ese sitio en Asturias. Muy majos ellos. Pero más maja era la Hera. Una perrita pastora belga, con un carácter de aúpa que me robó el corazón. Y ya sabéis que a mí me gustan las perritas con personalidad subida. Lo malo fue que cuando íbamos a intimar, nuestros amos nos separaron porque no entendieron que nos gustan las relaciones hard. Tengo un problema de comunicación con mi ama, por si no lo sabíais.
Como os decía, mis amos-corniseros fueron a limpiar un terreno de zarzas y maleza. A mí me gustó el trabajo que hicieron pues así pude perseguir a topillos sin piedad. Ya sé que la ama-Nuria dice que eso va a estropear mi karma, pero como no sé lo que es eso y los topillos son tan graciosos, en fin.
El amo-Pablo y el amo-Floren y algún otro hacían un ruido infernal con una máquina destructiva que arrasaba con todo bicho vegetal. El resto no hacían más que ir y venir llevando zarzas, ramas, broza, cargando piedra, haciendo un muro... Superdivertidos los días en Asturias: El ama-Marta se machacaba el dedo con una piedra, el amo-Raúl se medio seccionaba otro con la sierra de podar, el amo-Manu cogía piedras de 300 kilos mientras hablaba por el móvil, el ama-Aida seccionaba como loca todo árbol que no fuera un pino... Menos mal que el ama-Nuria y el ama Esther bebían más cerveza todavía...Y digo yo, que tantos estudios y tan listos todos ellos para luego terminar así. Están como una regadera de esas que usan en el huerto.
Pero lo que Victoria y Alfonso no sabían que si estos trabajaban mucho, comían y bebían más. No sé la de botellas y bocadillos que puedieron meterse para el coleto. Qué barbaridad. Luego me dicen que estoy morcón, pero ya me gustaría verlos a ellos que cuerpo les quedaría llevando una vida de perro.
Y hay que hablar de lo mal que huelen mis amos. Me echaban la bronca porque me salían aires de esos con olor característico, mientras ellos se trapiñaban una fabada para cenar. Al entrar por la mañana en la habitación el suelo estaba lleno de moscas asfisiadas y aire se partía con la azada.
Otra cosa que me hace gracia de los amos es que siempre dicen que si no ladraré por la noche. Pero ¿y ellos? Os lo juro, he visto congregaciones de ciervos en celo subido berreando menos que ellos (y ellas). Lo del amo-Carlos no son ronquidos, son gritos hipo-huracanados. Pero además había una de las amas que ¡santa virgen de las perras! ¡qué bramidos! Y lo que hay que aguantar. Cada uno se asigna una cama propia y yo, claro, al suelo. Pero luego te levantas por la noche y ves al ama-Talma tirada en el suelo, maldurmiendo. Creo que lo hacen solo para fastidiar.
Y así transcurrieron los días. Ellos bebiendo, comiendo y trabajando, para luego comer y beber más. Y yo viendo como el amor de mi vida se me iba.
Los últimos días transcurrieron ya dentro de la normalidad. Nos fuimos a un sitio de esos donde el agua está salada y revuelta y huele a pez. Y yo pude tranquilizar todo el amor que llevo dentro con unos buenos baños fríos. Y los amos no pararon ni un sengundo en seguir bebiendo y comiendo. Santo perro patrón, qué barbaridad de humanos.
Bueno, os tengo que dejar que parece que el ama-Nuria ha dejado ya el guasap y dice que nos bajamos a La Cornisa. Por cierto, hay allí una perrita con un caracter que ¡aaaaaaaaaauuuuuuuuh!.
Aprovecho que la ama-Nuria, con los tapones en los oídos, está guasapeando con el amo-Pablo para contaros el esperpéntico viaje que realizamos hace unos días a Asturias con una cuadrilla de amos-corniseros. Y es que están casi todos para que los encierren.
Resulta que se chupan 5 horas de carretera para ir a una finca en el pueblito de Miyares para trabajar de gratis. Bueno, de gratis no. A cambio de comida y alojamiento. Locos de atar, ya os digo. Pero lo peor de todo es que les ves trabajar como mulas y disfrutan. Vamos, que como oí decir a las lengunas más viperinas de mis amos-corniseros, curró hasta María. Y lo que dijo otro, más malo que un demonio, fue que por una vez Talma se puso los guantes para trabajar y no para hablar. Lo que escucháis. Algo insólito.
El caso es que Victoria y Alfonso, dos urbanitas muy majos, decidieron buscar una caseta de humano donde vivir y encontraron ese sitio en Asturias. Muy majos ellos. Pero más maja era la Hera. Una perrita pastora belga, con un carácter de aúpa que me robó el corazón. Y ya sabéis que a mí me gustan las perritas con personalidad subida. Lo malo fue que cuando íbamos a intimar, nuestros amos nos separaron porque no entendieron que nos gustan las relaciones hard. Tengo un problema de comunicación con mi ama, por si no lo sabíais.
Como os decía, mis amos-corniseros fueron a limpiar un terreno de zarzas y maleza. A mí me gustó el trabajo que hicieron pues así pude perseguir a topillos sin piedad. Ya sé que la ama-Nuria dice que eso va a estropear mi karma, pero como no sé lo que es eso y los topillos son tan graciosos, en fin.
El amo-Pablo y el amo-Floren y algún otro hacían un ruido infernal con una máquina destructiva que arrasaba con todo bicho vegetal. El resto no hacían más que ir y venir llevando zarzas, ramas, broza, cargando piedra, haciendo un muro... Superdivertidos los días en Asturias: El ama-Marta se machacaba el dedo con una piedra, el amo-Raúl se medio seccionaba otro con la sierra de podar, el amo-Manu cogía piedras de 300 kilos mientras hablaba por el móvil, el ama-Aida seccionaba como loca todo árbol que no fuera un pino... Menos mal que el ama-Nuria y el ama Esther bebían más cerveza todavía...Y digo yo, que tantos estudios y tan listos todos ellos para luego terminar así. Están como una regadera de esas que usan en el huerto.
Pero lo que Victoria y Alfonso no sabían que si estos trabajaban mucho, comían y bebían más. No sé la de botellas y bocadillos que puedieron meterse para el coleto. Qué barbaridad. Luego me dicen que estoy morcón, pero ya me gustaría verlos a ellos que cuerpo les quedaría llevando una vida de perro.
Y hay que hablar de lo mal que huelen mis amos. Me echaban la bronca porque me salían aires de esos con olor característico, mientras ellos se trapiñaban una fabada para cenar. Al entrar por la mañana en la habitación el suelo estaba lleno de moscas asfisiadas y aire se partía con la azada.
Otra cosa que me hace gracia de los amos es que siempre dicen que si no ladraré por la noche. Pero ¿y ellos? Os lo juro, he visto congregaciones de ciervos en celo subido berreando menos que ellos (y ellas). Lo del amo-Carlos no son ronquidos, son gritos hipo-huracanados. Pero además había una de las amas que ¡santa virgen de las perras! ¡qué bramidos! Y lo que hay que aguantar. Cada uno se asigna una cama propia y yo, claro, al suelo. Pero luego te levantas por la noche y ves al ama-Talma tirada en el suelo, maldurmiendo. Creo que lo hacen solo para fastidiar.
Y así transcurrieron los días. Ellos bebiendo, comiendo y trabajando, para luego comer y beber más. Y yo viendo como el amor de mi vida se me iba.
Los últimos días transcurrieron ya dentro de la normalidad. Nos fuimos a un sitio de esos donde el agua está salada y revuelta y huele a pez. Y yo pude tranquilizar todo el amor que llevo dentro con unos buenos baños fríos. Y los amos no pararon ni un sengundo en seguir bebiendo y comiendo. Santo perro patrón, qué barbaridad de humanos.
Bueno, os tengo que dejar que parece que el ama-Nuria ha dejado ya el guasap y dice que nos bajamos a La Cornisa. Por cierto, hay allí una perrita con un caracter que ¡aaaaaaaaaauuuuuuuuh!.
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| Estan locos estos romanos |
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| Panera, que no hórreo |
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| Contraportada del disco de Mocedades |
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| Atención a las zapatillas |
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| Mozas paisanas |
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| Santa Cristina me quiere gobernar |
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| Tomando una sidra después de trabajar y antes de seguir bebiendo. Pablo dice "mi casa" |
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| Corniseros por Asturias |
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| Reivindicando la soberanía alimentaria |
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| Los mozos y las mozas después de trabajar y antes de seguir comiendo |
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| Insólito |
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| Sin palabras |
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| Ye, otro culín de sidra |
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| Pordioseros por el mundo |
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| He visto la luz |
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| Ave zancuda |
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| Ensayando para cuando nos toque la Primitiva |
jueves, 23 de julio de 2015
¡NOS VAMOS DE EXCURSIÓN AL HUERTO!
Miércoles
por la mañana, últimos días de cole y semana cultural, qué mejor
actividad que irnos de excursión al Huerto de la Cornisa? Alrededor de
50 peques (los más peques del cole), las profesoras y unos padres y
madres voluntarios del Vázquez de Mella salimos de excursión hacia el
huerto: todos de la mano y en fila india. Llegamos: Hala, qué de
plantas! Qué grandes! Pero si a este parque vengo yo!
Primero
la compostera: Qué mal huele! Pero si hay basura! Algunos peques que
han conocido el huerto desde el principio y han hecho talleres allí, les
cuentan a sus compañeros lo que se puede y no se puede echar en el
compostera (más o menos…), lo que no se creen del todo es que luego,
”todo eso” va a servir de abono para que las plantitas estén mucho más
fuertes y bonitas.
Luego
nos metemos entre los bancales: Mira, ya hay tomates! Aunque todavía
están verdes y no se pueden coger… Y también hay algún calabacín
pequeñito al que es complicado ver entre las hojas tan grandes. Por
último vemos el bancal que han plantado algunos de ellos y vemos las
lechugas (alguno se atreve a probar un trocito: Sabe a lechuga! (y eso
que no viene limpita y metida en una bolsa ;-)…). Les encantan los
girasoles, que están enormes, aunque no se creen que de ahí salgan
pipas… Nos tomamos unas galletas a la sombra, bebemos agua y cuando
empieza a apretar el calor volvemos al cole.
Ha sido una mañana muy
divertida y los peques han aprendido y visto cosas que, de otra manera,
les hubiera sido muy difícil de ver en pleno centro de Madrid.*
¡VIVA EL HUERTO DE LA CORNISA!
*Nota de la que
escribe: Muchas gracias a todos los que, de una forma u otra, han
ayudado a que el Huerto de la Cornisa sea una realidad, es una gozada
ver cómo trabajáis y el buen rollo que tenéis. El centro de Madrid ahora
es mucho más bonito!
martes, 14 de julio de 2015
Sábado en el huerto
A estas alturas de julio y con este calor poco a poco los efectivos var mermando. Lo paradójico es que cuanto más y mejor es la cosecha, menos hortelanos quedan. Todos se han ido de vacaciones... ¿Todoooooooo? No. Un grupo de irreductibles galos quedan todavía para cuidar del huerto y dar buen provecho a las hortalizas.
Floren es un tío serio. Sabe que, al igual que Raúl va a misa todos los domingos, él debe cuidar del huerto como si fuera su hija. No es para menos. Víctor también sabe que no pueden fallar en el cuidado de la plantas. Este es nuestro barrio, es nuestro parque y saben que el huerto, aunque no da la felicidad, hacen un poco más bonita y vivible La Latina. Un par de chavales entran y se comen un puñado de tomates cherry.
Celeste ha recuperado el sueño pucelano de cada semana. Se mantiene en sus trece: aunque la teletransporten, no va a ir al trabajo desde el Cercanías de Sol. Es una tía de principios. Ángela también lo es. Hoy tampoco la va a sonar el móvil porque sabe que las ondas electromagnéticas le sientan mal a las plantas. Tras una dura jornada, la cosecha va llenando las cestas de la concurrencia. Llega Merche. Miramos al cielo y vemos moverse la Luna hacia Venus.
Anochece. Las viandas van colocándose encima de la mesa. Hay de todo. Se ha cocinado con amor y eso es lo único que importa. El menú es inmejorable: berenjenas blancas rellenas de arroz negro; crema fría de calabacín a la hierbabuena; Salteado hortelano de seitán y tofu con hortalizas, champiñón y pasta; musaka de calabacín y queso de cabra con tomates cherrys; Pastel de espinacas con salsa de queso roquefort, acompañado de pimientos confitados y brotes de alfalfa; Coca de pimientos, berenjena, calabacín, camagrocs y romero... No falta de nada. Y para beber cava brut ecológico, vino blanco ecológico de Rueda, licor de grosella del bosque encantado y gintonic al pepino hipster.
Las barrigas van saciándose al tiempo que la conversación se anima. En un momento dado, Raúl, siempre tan sentimental, tiene un momento para el recuerdo de los que han ido a hacer músculo en el gemelo, a los esforzados de la carretera andaluza. "¿Les irá bien?" se preocupa Antonio SuperCompost. No hay problema, van bien pertrechados contra la necesidad:
- Si hace falta alojamiento, Manu llevará un buen cargamento de palets en las alforjas y es capaz de construir un bungalow junto a la playa.
- Si hay hambre, Esther lleva trece kilos de morcilla patatera, panceta de leche y queso de los Ibores.
- Si hace frío, Talma tiene tres forros polares, una manta palentina, dos abrigos para la nieve y un par de edredones nórdicos.
- Si hace calor, Marta tiene, en el transportín, una terraza de 200 m2 donde poder dormir fresquitos
- Si la gente está de poco humor, no hay más que dirigirse a Almu y te carga las pilas
- Si la gente está demasiado callada, ahí está Carlos
- Y si esto fuera poco... han llevado refuerzos de otros huertos como a Gala, Aida, Abel...
- Además..., Merche irá en breve por si hay que poner orden...
Son las 3 de la mañana. El tiempo ha pasado lentamente, pero a toda leche. Se está bien en nuestro huerto: el huerto del barrio. No lo cambiamos por nada. Lo hemos construido con nuestro sudor y con nuestras manos. Y con la ayuda de todos. Dentro de poco más. Y así hasta el infinito.
Floren es un tío serio. Sabe que, al igual que Raúl va a misa todos los domingos, él debe cuidar del huerto como si fuera su hija. No es para menos. Víctor también sabe que no pueden fallar en el cuidado de la plantas. Este es nuestro barrio, es nuestro parque y saben que el huerto, aunque no da la felicidad, hacen un poco más bonita y vivible La Latina. Un par de chavales entran y se comen un puñado de tomates cherry.
Celeste ha recuperado el sueño pucelano de cada semana. Se mantiene en sus trece: aunque la teletransporten, no va a ir al trabajo desde el Cercanías de Sol. Es una tía de principios. Ángela también lo es. Hoy tampoco la va a sonar el móvil porque sabe que las ondas electromagnéticas le sientan mal a las plantas. Tras una dura jornada, la cosecha va llenando las cestas de la concurrencia. Llega Merche. Miramos al cielo y vemos moverse la Luna hacia Venus.
| Víctor, un hortelano aristotélico: sin esfuerzo, no ha ni sabiduría ni cosecha |
Las barrigas van saciándose al tiempo que la conversación se anima. En un momento dado, Raúl, siempre tan sentimental, tiene un momento para el recuerdo de los que han ido a hacer músculo en el gemelo, a los esforzados de la carretera andaluza. "¿Les irá bien?" se preocupa Antonio SuperCompost. No hay problema, van bien pertrechados contra la necesidad:
- Si hace falta alojamiento, Manu llevará un buen cargamento de palets en las alforjas y es capaz de construir un bungalow junto a la playa.
- Si hay hambre, Esther lleva trece kilos de morcilla patatera, panceta de leche y queso de los Ibores.
- Si hace frío, Talma tiene tres forros polares, una manta palentina, dos abrigos para la nieve y un par de edredones nórdicos.
- Si hace calor, Marta tiene, en el transportín, una terraza de 200 m2 donde poder dormir fresquitos
- Si la gente está de poco humor, no hay más que dirigirse a Almu y te carga las pilas
- Si la gente está demasiado callada, ahí está Carlos
- Y si esto fuera poco... han llevado refuerzos de otros huertos como a Gala, Aida, Abel...
- Además..., Merche irá en breve por si hay que poner orden...
Son las 3 de la mañana. El tiempo ha pasado lentamente, pero a toda leche. Se está bien en nuestro huerto: el huerto del barrio. No lo cambiamos por nada. Lo hemos construido con nuestro sudor y con nuestras manos. Y con la ayuda de todos. Dentro de poco más. Y así hasta el infinito.
| Cena opípara en el huerto |
miércoles, 24 de junio de 2015
Crónica de la batalla de San Juan
Noche del 23 de junio. Las tribus bárbaras se congregan en la esplanada de la Cornisa, sedientos de fuego purificador. Tambores de guerra se escuchan aquí y allí, mientras poco a poco van levantando sus campamentos. Es el rito pagano de las hogueras del solsticio veraniego.
En el huerto, un retén de esforzados hortelanos corniseros esperan su hora. Hay que cuidar del castillo cueste lo que cueste. Guerreros escogidos de la república hortelana nos ayudarán en la defensa: placeros, adelfeos, tetuaneras, sanchitas, barajeros...Se masca la tensión. Se bebe cerveza de lo lindo y se come con ansia, porque no sabemos qué deparará el destino. Hay una calma tensa. Aún con todo nos atrevemos a confraternizar con algunos clanes allí congregados.
Pero comienzan las primeras escaramuzas. Hay que emplearse a fondo en las primeras embestidas
En el huerto, un retén de esforzados hortelanos corniseros esperan su hora. Hay que cuidar del castillo cueste lo que cueste. Guerreros escogidos de la república hortelana nos ayudarán en la defensa: placeros, adelfeos, tetuaneras, sanchitas, barajeros...Se masca la tensión. Se bebe cerveza de lo lindo y se come con ansia, porque no sabemos qué deparará el destino. Hay una calma tensa. Aún con todo nos atrevemos a confraternizar con algunos clanes allí congregados.
| Primeras hogueras y ataques al huerto |
de ordas de suevos, alanos y turingios que con perseverancia
intentan aliviarse en las cercanías de la puerta principal de la
fortaleza; grupos dispersos de hermunduros se agolpan en la entrada
buscando similar descanso a sus vegigas. Incluso avanzadillas
individuales de longobardos intentaban atacar lanzando por encima de la
muralla aquéllo que les sobraba del festín.
Se
combate con arrojo y valor. Pero las fuerzas flojean. Los efectivos son cada vez menores en nuestro lado. La brigada principal del huerto tiene que abandonar el frente de batalla cuando la cosa se ponía más
chunga. Hay que parapetarse entonces en la entrada principal. Se da por perdido el frontal principal del huerto ante el ataque insistentes
de chorras licuosas que segregan su amarillo líquido sobre nuestros
bancales laterales. En el flanco sur las composteras hacen lo que pueden para atajar los cientos de orines que les son depositados en su vera.
Pasan las horas y las embestidas son cada vez
mayores y más furibundas. En la cercanía, un sillón sirve para
alimentar las llamas de un campamento burgundio. Nuestros efectivos sevan reduciendo aún más.
| Las embestidas eran cada vez más furibundas |
A
las 3,30 sólo quedan Manu y Carlos. Se conjuran entonces a sus dioses
domésticos: si hay que morir por el huerto, se muere, pero en
esa noche no iba a ocurrir. Cuando a las 6,30 parece que todo está perdido, las legiones romanas hacen acto de presencia y, solo con el
resplandor de sus armaduras, dan final a la bárbara bacanal
sanjuanera.
Hemos salido vencedores. Pero aún con todo ha habido bajas. Nos han chingado las tapas de los compostadores. Una avanzadilla de ostrogodos entró por el flanco sur, llevándose consigo parte de la empalizada y mutilando las composteras.
Hemos salido vencedores. Pero aún con todo ha habido bajas. Nos han chingado las tapas de los compostadores. Una avanzadilla de ostrogodos entró por el flanco sur, llevándose consigo parte de la empalizada y mutilando las composteras.
Hemos
aprendido un par de cosas al menos para el año que viene. Yo, al menos, propongo
electrificar la valla y meter dentro perros hambrientos (lo sé, nunca
llegaré a concejal).
Hoy, el aspecto de la Cornisa no se
parece en nada al que había ayer por la noche. Todo está limpio, hay
silencio. Tan solo es apreciable la batalla en pequeños círculos
quemados que quedan, aquí y allí, en el suelo. Los árboles se oxigenan
tras la experiencia de soportar humos negros; nuestras plantas se
reponen del nitrógeno extra recibido de los sistemas excretores del
personal; el estornino canta sobre el tejado del centro de mayores.
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| Manu y Carlos se felicitan tras la victoria |
martes, 19 de mayo de 2015
Con Alberto Tabacalera tenemos un huerto de primera
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| Alberto and retoños |
Alberto es un tío serio, un hombre de principios. Para él lo principal es la educación de sus hijos y sabe lo mucho que se juega en ello. Cada sábado por la mañana hacen asamblea familiar y deciden qué hacer que satisfaga por igual la función pedagógica de los churumbeles y la función lúdica del clan. Echaron un ojo en el plano de los huertos urbanos (la cabra tira al monte) y en seguida todos lo tuvieron claro: la Cornisa es la mejor opción para cumplir con todas las expectativas.
Lo curioso es que un par de horas antes de la llegada de Alberto, Rafa "Ayuntamiento" llegó con su sonrisa brillante acompañado de un grupillo de interesados por los huertos urbanos, camino de las actividades organizadas en Las Vistillas. "Ya que queríais conocer un huerto dabuti, no os podíais perder conocer La Cornisa. Sois una gente afortunada porque pocos tienen la oportunidad de ver directamente el buen hacer de los corniseros". A Rafa ya le conocéis: un tío sincero, legal, que no va a decir una cosa porque sí. "Os pongo este huerto como ejemplo. Está entre los 12 mejores huertos regularizados de todo Madrid". Ahí es nada.
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| Trabajando duro, al sol |
Pero las loas iban por ambos barrios. Retoño y retoña de Alberto no paraban de decirle: "Papá, traenos siempre a La Cornisa, este huerto es lo mejor que nos ha pasado desde que en Cantarranas aprendimos el cultivo bio-intensivo". Al padre se le ponía una sonrisa especial en la cara. Miraba los bancales bien construidos, las tomateras floridas, los calabacines extendiéndose... y nos decía bajando la mirada (es que es muy alto): "Este huerto sí que mola. ¡Pues no tienen que aprender los de Adelfas de vosotros...!". Alberto, ya le conocéis, un tipo leal, íntegro, de lo mejorcito...
Tras este chute de personalidades huertanas, el seguir trabajando fue coser y cantar. El riego casi se montó en un santiamén. Las plantas parecían más altas, más crecidas. La tierra parecía como recién abonada. Unos pulgones parecía como si bailaran el chotis...
Pero lo mejor estaba todavía por llegar... Talma, tras la comida comunal, en un ataque de verosimilitud, alzando su vocecilla a unos niveles poco alcanzados, brillándola los ojos como solo lo ha conocido el novio que tuvo a los 14 años, nos dijo a los allí presentes: "Este es el mejor huerto de todo Madrid". Precisamente Talma, que se conoce todos los huertos y que no se sabe de ella mácula en asuntos de franqueza...
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| Y Talma dijo: "Este es el mejor huerto de Madrid"... y el cielo se abrió de repente y los ángeles del cielo cantaron a coro sobre nosotros |
Un coro celestial pareció cantar sobre nuestras cabezas. Manu Barbas guardó tres minutos de silencio; Raúl se volvió más bueno todavía. Marta y Mónica cantaron góspel. Vivi les explicó a Carlos y a Aurora el proceso de descolonización de Mozambique.
Todo fue paz y amor.
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| Qué tío más grande (y alto) es el Alberto |
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| De tal tallo tales brinzales |
lunes, 11 de mayo de 2015
POR UN AGUA GRATUITA PARA LOS HUERTOS URBANOS COMUNITARIOS
La cesión de espacios para hacer huertos urbanos comunitarios ha sido un acierto que hay que valorar y agradecer al Ayuntamiento y, muy especialmente, a sus técnicos de medio ambiente, que llevan creyendo en estos proyectos desde hace años. Sin embargo, para que no todo sea un mundo de luz y de color, algo tenía que fallar, algo tenía que hacerlo un proceso inacabado o incompleto. Quizás fuera para que no nos aburriésemos mucho, para que tuvieramos algo de lo que hablar, para que no se nos oxidara el instinto reivindicativo..., el Ayuntamiento cedió los huertos sin dar una solución satisfactoria al tema del agua.
Por el momento vamos a ser los huertos urbanos comunitarios quienes vamos a pagar el agua de riego que consumamos. No nos parece justo, ya que nuestros huertos son una parte más de las zonas verdes madrileñas; son proyectos abiertos y de participación gratuita para quien quiera; el agua de las zonas verdes ya la pagamos con nuestros impuestos (por lo que pagaremos dos veces por un mismo servicio). Además los colectivos que gestionan los huertos son asociaciones sin medios, sin recursos, que con demasiado esfuerzo van a tener que hacer encaje de bolillos para conseguir pagar ese agua.
Para recordarle al Ayuntamiento que este tema queremos seguir hablándolo y negociándolo con ellxs, desde la Red de Huertos Urbanos Comunitarios se planteó hacer el pasado día 09 de mayo una cadena humana de regantes delante del edificio del Ayuntamiento en Cibeles. Allí estaban bataneros, corniseros, cebadenses, sabiosbrutos, tabladenses, adelfeños, villaverdeños, lucerenses, cantosderrana, tabacaleros... formando una piña y reivindicando una solución al agua de riego de los huertos.
Tal ha sido el éxito
de la convocatoria, que conseguimos que se cortara el tráfico para
poder hacernos fotos en la Cibeles:
… y en sus proximidades:
También nos las
hicimos en la puerta del Ayuntamiento, junto a unos señores de azul:
Pero hemos de decir,
que realmente la ayuda de la manifestación convocada por lxs
afectadxs por la intervención y
clausura de las filatélicas Afinsa y Fórum, para poder acceder a
estos sitios, fue inestimable.
La prensa por ahora ha
silenciado el evento.Tampoco hemos tenido
noticia del Ayuntamiento. Deben estar meditando con mucha atención
cual debe ser el siguiente paso a seguir.
Desde aquí les
queremos invitar a que sigamos hablando de este tema y busquemos
soluciones conjuntamente.
Mientras, os dejamos
el enlace para ver alguna foto más de las masas regantes:
https://www.flickr.com/photos/78317296@N08/sets/72157652614617231
(Para saber los
antecedentes de esta protesta, os dejamos este enlace a la Red de
Huertos donde lo cuenta todo Alberto:
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